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Cómo tomar buenas decisiones 

1800644547_a9f9aa644d_zSi hay algo de lo que padecen muchos, es de las pre-ocupaciones. Esas particulares situaciones que aún no han sucedido y que ocupan gran parte de los pensamientos. De ahí que se sean ocupaciones “pre”, es decir, antes de que sucedan; y lo curioso es que en el 90% de los casos no suceden ó suceden de la manera que menos te habías imaginado.

Muchas veces es porque hay que tomar decisiones y el mismo miedo a equivocarte, te bloquea, entonces empiezas a darle largas y no te atreves a definir determinada situación y comienzas a disfrazar ese miedo con otras cosas, y es cuando nacen las excusas; que si no tienes tiempo, que si te da pereza, que si tu pareja.. etc.

Es ahí cuando todo se complica más y cuando menos te das cuenta, el tiempo ha pasado y tienes un cumulo de situaciones por resolver y no has hecho nada; es entonces cuando nada avanza en tu vida, nada se resuelve y todo son sólo problemas, tan sólo por el hecho de que no has aprendido a decidirte y es que la vida esta hecha de decisiones.

Viene entonces el rollo ese de que si tomas o no la decisión correcta y es que, con respecto a eso debo decir que las decisiones incorrectas no existen, todo hace parte de un aprendizaje y si te refieres al hecho del temor que conlleva tomar la decisión incorrecta es porque seguramente en ese momento era lo que te tocaba vivir para aprender y hacerte mejor persona; es entonces cuando miras hacia atrás y te das cuenta que fue una buena decisión. Si ya sé que suena un poco raro y hasta contradictorio, pero la vida es así de singular.

Bueno pero es que aquí la cuestión es aprender a tomar decisiones sin más, ¿Verdad?

Pues para ello sólo hay que consultarlo con la almohada, es la mejor forma. Sencillamente porque cuando tomas una decisión de un día para otro, tienes tiempo para meditarlo, para reflexionar, para discernir, así le das el tiempo necesario a tu mente para que otro tipo de emociones invadan tu cuero durante el sueño, entre esas la calma; tan importante en esos singulares momentos.

De esta manera cuando te levantas, ya no temes, ya te lo has pensado, estas fresco y definitivamente no queda otra alternativa que coger el toro por los cuernos  tranquilamente y decidir “algo” sin más y ¡seguir adelante!

Así es de que la próxima vez que vayas a tomas una decisión, no olvides consultarlo con tu almohada.

¡Que tenga un feliz día bonit@ y Gracias por leerme!

Photo Credit: José Paulino 

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