Resucitemos la curiosidad

Gran parte de lo que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida ha sido por rutina, por monotonía, por costumbre y porque estaba programado. Los adultos de hoy fuimos esos niños que de milagro y si el profesor se las ingeniaba, aprendimos con algún tipo de dinámica.

En aquel entonces no importaban tanto las emociones como ahora, y no porque nadie las tuviera en cuenta; sino porque había un total desconocimiento de la importancia y el impacto que tienen la emociones en el aprendizaje. Definitivamente hemos ido evolucionando, despacio si, pero hemos evolucionado.

Y menos mal, porque la curiosidad estuvo escondida debajo de los pupitres, detrás de las pizarras, en los patios de recreo, en los arboles; estuvo sumergida en su propia tristeza sin que nadie recurriera a ella; pero ha empezado a asomarse, como se asoma el sol tímido al amanecer, despacio y con luz.

Se ha empezado asomar con una esperanza cada vez mayor; porque estamos reconociendo que aprender es más fácil cuando generas una emoción que te conecta con lo que quieres enseñar.

Aprender no es una cuestión de niños solamente, cualquier ser humano a cualquier edad puede aprender cualquier cosa que le genere curiosidad y que de paso le conecte con una emoción que se quedará grabada en su corazón, porque todo los se queda grabado en el corazón para bien o para mal, no se olvida, se queda para siempre.

Los adultos de ahora aprendimos por programación y premeditación y fuimos esos niños que aprendimos sin curiosidad.

Claro, es que si analizamos, eso de llevar a un ser humano desde pequeño a un sitio donde estará  durante 8 horas escuchando hablar a otro ser humano mayor, de forma repetitiva y monotemática, eso mata cualquier forma de curiosidad y es triste. Muy. 

Por esto es muy importante que busquemos la curiosidad que está escondida en algún lugar y la saquemos a pasear con los más pequeños, haciéndoles preguntas, jugando y haciéndolos que se cuestionen.

“Que agradable es aprender cuando satisfaces una curiosidad; cuando investigas, cuando buscas, cuando tocas, cuando te untas y cuando vives” 

Por eso a día de hoy hay una cantidad de proyectos de aprendizaje, metodologías nuevas con movimiento, aprendizaje al aire libre con la práctica y el entorno que los rodea, pero sin lugar a dudas estamos cambiando las formas de aprendizaje y eso hace parte de nuestra evolución como raza, todo forma parte de un proceso lento, pero que está latente..

…porque la curiosidad te hace latir el corazón. 

Escrito por Erika Zárate, Coach Emocional, madre de 3 hijas, especialista en limpiar mocos y preparar espaguetis a la boloñesa en 20 minutos y me quedan de muerte.

Si quieres y te apetece que hablemos, te escucho.

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Email: hablemos@erikazarate.com

Photo Credit: Josue Goge

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